lunes 7 de diciembre de 2009
Vade retro Satanás
Del nuevo Parlamento, con nuevas minorías y nuevos pensamientos, se esperan avances y mejoras. Imaginar o especular con lo contrario es infundado nihilismo o mero rencor oficialista. Nada hace sospechar que esta composición legislativa, con flamantes aportes republicanos, vaya a alentar un retroceso. El retrato de Videla descolgado en el colegio Militar no volverá a ser colgado; el edificio de la ESMA no será devuelto a su oscura historia militar; los nietos de desaparecidos recuperados no volverán a su situación de apropiados con identidad apócrifa; los genocidas y torturadores sentenciados no recobrarán la libertad perdida; y las asignaciones universales por hijo y la cuota especial para jubilados no serán anuladas. Creo. Tampoco el nuevo Parlamento devolverá los aportes a las AFJP ni desaprobará la Ley de Medios aprobada, ni se le va a ocurrir que los productores de soja dejen de pagar retenciones y renuncien a la fumigación tóxica con glifosato. Sería fantasioso pensar que las nuevas cámaras legislativas no aspiren a investigar a Papel Prensa, o que quieran que el fútbol vuelva a su antiguo monopolio. Los nuevos representantes del pueblo van a querer que se mantenga el superávit fiscal, que los trabajadores sigan discutiendo sus salarios en paritarias y que el país no abandone su integración a la unidad sudamericana. ¿A quién se le puede ocurrir que propongan represión indiscriminada en las calles y en los barrios bajos? Tampoco habría que imaginar que presione para cambiar la Corte Suprema o que oriente la economía según los intereses de la banca, la UIA y la mesa de Enlace. No. El flamante parlamento se afanará seguramente en el progresismo político. La inclusión antes que la exclusión. Propiciará el derrame y no la succión. La prevención y no la extremaunción. Antes Milagro Sala que la UCEP. Antes Zaffaroni y Sain, que Bergman y Blumberg. Antes Federico Luppi que las divas del patíbulo. No buscará que la Iglesia recobre su ideario educativo y sexual; ni que al Tedeum del 25 de Mayo se le devuelva el estatus que tenía en los años sagrados. El nuevo Congreso es toda una expectativa a favor. Ayudará a la gobernabilidad; permanecerá unido por amor a la patria; y corregirá aquellos temas en los cuales el gobierno falla. Sería imposible que los representantes que llegan de refresco pretendan retrasar lo avanzado. Probablemente con la nueva composición de las cámaras el actual gobierno quedará como conservador y retrógrado. Los nuevos representantes ejercerán evolucionados y progresistas. Las señales ya se están viendo. Estos días son una fiesta de los grandes grupos mediáticos. Las izquierdas antioficialistas confían felices en la derecha, hasta que la derecha vuelva a entristecerlas. Y el veto presidencial será el demonio que relegará al Indec al papel de gnomo. Vade retro Satanás. Para exorcizar al diablo nada mejor que un crucifijo de cardenal o el nuevo progresismo diestro parlamentario.
Carta abierta leída por Orlando Barone el 7 de Diciembre de 2009 en Radio del Plata.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario